domingo, 9 de junio de 2013

GUION

• La perestroika: desde el punto de vista político y las consecuencias de la sociedad
• La caída de los regímenes comunistas en Europa del Este:
– Consecuencias
– Polonia y Hungría
– Alemania: caída del muro y consecuencias

• Juicio final

LA PERESTROIKA

          Mijail Gorbachov, secretario general de la URSS. Estado ineficaz con economía estancada que intentó reformar mediante la perestroika, un programa de reestructuración política y económica. Democratización política, debilitamiento de la colectivización agrícola y creación de empresas privadas.
          También llevó a cabo la glasnost (transparencia de información) y negoció con EEUU el desarme nuclear.
   Problemas:
                         • Accidente nuclear de Chernobil.
                         • Revoluciones democráticas en Europa central y occidental.
                         • Crisis política interna producida por los cambios de la perestroika.
                         • Reclamación de la independencia de la URSS por algunas repúblicas nacionalistas.

   En agosto de 1991 hubo un golpe de Estado, pero consiguió ser controlado por
Boris Yeltsin, el presidente de la República de Rusia, y fracasó.

LA CAÍDA DE LOS REGÍMENES COMUNISTAS

        • Hungría a partir de la caída de su régimen comunista
        • Polonia a partir de la caída de su régimen comunista
        • Alemania: a finales de 1989 fue derribado el muro de Berlínsímbolo de la Guerra Fría y de la división de Europa.
            – Fotos
            – Presencia del muro en la actualidad
            – Experiencias personales

CONSECUENCIAS

         "Para el bloque socialista significó una ruptura radical con su pasado (economía planificada sin propiedad privada; un estado sobreprotector que les exigía ser ateos y restringía la circulación de las personas; el pleno empleo y el consumo reducido a lo necesario).
Tuvieron que sobreadaptarse al capitalismo, un universo desconocido por el aislamiento que el Muro había impuesto.
Cayo en desuso el compromiso político al estilo Sartre y gran parte de una generación quedó fuera de onda salvo si aceptaba los nuevos valores que rendían culto al éxito, al dinero y al interés individual por encima del bien común".
"El exorbitante costo que suponía para Alemania Occidental absorber una Alemania Oriental económicamente muerta era uno de los mayores problemas que traía aparejados la caída del muro. Esto fue bien aprovechado por los partidos de coalición que apoyaban el programa del Canciller Kohl, quienes en la campaña electoral formularon diversas propuestas integradoras desde el punto de vista económico, lo que les permitió captar el voto de la mayoría de los alemanes orientales. Así, para facilitar el paso de Alemania Oriental a la competitiva economía de mercado, el gobierno invirtió miles de millones de marcos en una red de seguridad social que sirviera de contención a los flamantes ciudadanos".
La privatización de las empresas estatales del este en favor de las empresas del oeste fue subsidiada masivamente por el Estado alemán (que se hizo cargo de la deuda externa de la RDA y de las deudas internas y externas de sus empresas), lo que provocó una descomunal emisión monetaria y un crecimiento espectacular del déficit fiscal. El 'costo' de la 'unidad alemana' ascendió a varios cientos de miles de millones de dólares que ahora se pretende que paguen los trabajadores del este y del oeste mediante la reducción del seguro al desempleado, de los subsidios familiares y el elevamiento de la edad jubilatoria.
La anexión significó, efectivamente, una enorme destrucción de fuerzas productivas: desaparecieron las dos terceras partes del PBI industrial este alemán y la desocupación trepó más allá del 40% de la población activa. Esta sangría sistemática del este sirvió para que los capitalistas del oeste amasaran enormes beneficios y para que la economía alemana escapara por un tiempo a la recesión. Pero cuando la 'fiesta' de la 'unificación' pasó, dejó al descubierto una crisis capitalista agravada, pero por sobre todo, ha dejado en claro que la unidad alemana sólo puede hacerla la dictadura del proletariado y el socialismo.
La crisis 'oriental' se ha convertido, entonces, en una crisis general; que la gigantesca masa de beneficios provocada por el copamiento (subsidiado) de los mercados orientales y la eliminación (también subsidiada) de los competidores orientales por los grupos occidentales, no haya alcanzado para elevar de una manera decisiva la tasa de beneficio, es una demostración inapelable de la envergadura de la crisis del capitalismo alemán. La política capitalista frente a la crisis apunta a la 'convergencia de los salarios' y a una 'flexibilización radical del mercado del trabajo en toda Alemania'. Esto significa agudizar la competencia entre los trabajadores mediante la eliminación de la estabilidad en el empleo y la introducción de la famosa 'flexibilidad'; la burguesía trata de utilizar el desempleo oriental para forzar la reducción de los salarios y las condiciones de trabajo de los obreros del oeste. (De Privitellio, L.J. Luchilo, Moneneyo y otros, 2002).

LA CAÍDA DEL MURO Y SU RELACIÓN CON EL ORDEN MUNDIAL
Entre 1989 y 1991, el mundo experimentó, en secuencia rápida, una serie de acontecimientos drásticos (la caída del Muro de Berlín, la reunificación de las dos Alemanias, el estallido interno de la Unión Soviética, el término del Pacto de Varsovia y la guerra en la antigua Yugoslavia), que resultó en los siguientes hechos:
Fin de la guerra fría y del mundo bipolar, emergiendo los Estados Unidos como potencia hegemónica.
La Guerra del Golfo duró desde el 16 de enero al 27 de febrero de 1991 con la rendición incondicional de Iraq.
El inicio de las reivindicaciones del Japón y Alemania, grandes potencias económicas, pero alejadas desde el fin de la Segunda Guerra Mundial de las decisiones políticas mundiales. El Japón, al recibir la negativa de Rusia de devolver las islas Curiles, ciertamente reevaluará su estructura militar, hoy limitada al 1% de su PBI por disposición constitucional impuesta por los Estados Unidos durante la ocupación al final de la Segunda Guerra Mundial.
Alemania reivindicó la retirada de las tropas de la OTAN de su territorio, ya que no existe amenaza justificada. Ambos, Japón y Alemania, desean tomar asiento como miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU. No se justifica tomar parte del "Grupo de los Siete" (líderes de las naciones más industrializadas) si no se tiene la contrapartida del poder político, a través del poder del veto, en el órgano de mayor representación política en el planeta.
Formación de mega-bloques económicos y políticos. La formación del NAFTA, conformado por los Estados Unidos, Canadá y México, sorprendió a los países de América del Sur pues se constituía otro mega-bloque económico en el eje Norte-Norte. Por ello se concibió la creación del MERCOSUR, del cual formaban parte inicialmente Brasil, Argentina, Uruguay, Paraguay y Chile.
Interferencia cada vez mayor de la O.N.U., a través del Consejo de Seguridad, en las querellas regionales con el consecuente aumento del número de tropas y el número de "Peace Keeping Forces" (Fuerzas de Mantenimiento de la Paz). (Maestri, 2001).

CONCLUSIÓN
El 13 de agosto de 1961 los soldados germano-orientales junto a sus milicias rodearon Berlín oriental con alambre de púas. Estas fortificaciones temporales fueron rápidamente reemplazadas por un muro de concreto de 4 metros de altura por 166 kilómetros de largo, 45 de los cuales cortaban la ciudad en dos partes.
De esta manera nacía el muro de Berlín considerado por el bloque comunista como una barrera contra el peligro de una invasión o de interferencias del mundo occidental. Para Occidente, en cambio, el muro se convirtió en el elemento más notorio de la denominada "cortina de hierro".
El hormigón y el alambre de púa se convirtieron en los únicos argumentos con los que el régimen comunista contuvo la atracción que ejercía el mundo libre.
Durante 28 años, el Muro de Berlín separó amigos, familias y a una nación.
Durante los veintiocho años que el muro estuvo de pie, más de cinco mil personas trataron de escapar. Más de 100 murieron en el intento. Muchos fueron muertos por la guardia fronteriza de la DDR.
El Muro se transformó en el mayor símbolo de la guerra fría, esa partida que jugaban las grandes potencias vencedoras, sobre todo Estados Unidos y la Unión Soviética. Y también en una cruel vía de escape para quienes querían huir en busca de un futuro mejor.
Pero el Muro no solo se cobró vidas, fue una divisoria de cemento que atravesaba 192 calles y marcaba dos Berlines. Uno el de la libertad, el respeto a los derechos humanos, la potencia económica, la ciudad próspera que quería dejar atrás el horror lo más rápidamente posible. El otro, en cambio, marcaba la falta de libertad, la dictadura comunista, el desprecio por los derechos individuales de las personas.
Así la histórica Berlín, capital alemana desde la reunificación de 1871, fue una ciudad separada, fragmentada, dividida. Con diferentes proyectos, con diferente futuro.
El Muro separaba a los hombres no solo físicamente sino los alojaba en compartimentos ideológicos tan cerrados y contrapuestos que ni siquiera podían compartir un espacio común.
Significó, por último, una división de pensares que al final terminó por derrumbarlo.







COMENTARIO CRÍTICO
De acuerdo con lo desarrollado previamente, se pone de manifiesto la importancia de esta etapa, porque dividió al mundo en dos bloques atentando contra los derechos fundamentales del ser humano, principalmente el derecho a la vida, a la libertad, a la seguridad de la persona, a la libertad de expresión; y provocando un continuo estado de temor en la sociedad.